viernes, 3 de enero de 2014

Rara
Sí, muchas veces lo soy, ¿y? es mi decisión. No intento complacer a nadie. Lamentablemente, digo cada cosa que pasa por mi cabeza por más de lo mal que le pueda caer mal a la otra persona. Soy sin filtros y no me arrepiento de eso, aunque la mayoría de las veces me trae problemas. Pero así soy.
Tampoco  me gusta esa gente que; para llamar la atención o simplemente porque no tiene personalidad; vive cambiando sus gustos, sus opiniones, su estilo, etc. Yo me muestro tal como soy. Me caes mal e inmediatamente te lo voy a hacer saber (aunque yo misma no quiera), mi cuerpo o mis gestos te lo van a demostrar automáticamente sin que yo pueda controlarlo.
Todo esto no quiere decir que soy tal como me ves; no... o por lo menos no siempre. Cuando estoy triste, dolida o decepcionada muchas veces lo expreso, y otras sólo callo. No puedo sentirme bien contándole los problemas (MIS problemas) a las demás personas. Cada uno tiene sus mambos y tiene que tratar de arreglárselas. Hay veces que necesito desahogarme. Pero.. ¿ cómo hacerlo si no te gusta contarle 'tus problemas' (o mejor dicho pelotudeces) a los demás? Se complica, demasiado.
¿Comprar un diario íntimo? Na.. no escribiría, me parece una boludez (aunque tendría que probar). Cómo siempre digo ''ya soy del siglo XXI'', quizás esta sea una buena forma de descargarme. Total, al que no le interese le recomiendo apretar Alt F4, inmediatamente.
Muy buenas formas de que mi ánimo suba son (esto es muy obvio) estar con mi novio, mi familia o mis amigas, leer libros, escuchar buena música, tomar infusiones (amo el café, y me encanta el té, entre otros), salir a caminar, pasear a Ken, estar en las redes sociales, ver películas y, como a varias, comer helado o chocolates. Sí, definitivamente esas son algunas de las cosas que me gusta hacer para sentirme un poquito menos hecha mierda :)
Muchas veces, o la mayoría exagero mis problemas. Y acá viene otra de mis frases: ''Tengo todo lo que quiero, y aún tengo de más''. Y es así, todo lo que necesito: lo tengo. Tengo hasta cosas que no necesito, pero las disfruto también. ¿Por qué estar mal?. Son cosas materiales, así como también afecto y personas a mi lado que van a estar conmigo cada vez que los necesite. Soy consciente de eso. Pero cuando estoy mal, esto no me ayuda. No me ayuda saber que tengo todo esto. Sólo nos ponemos a pensar en lo que nos ''falta'', pero ¡no me falta nada!, y aún así, siempre encuentro una manera de encontrar ese 'pero', porque siempre se puede ser un poquito más masoquista.
 Pero cuando estoy feliz, no hay quién me pare. Creo que las persona que más veces me vio feliz (pero realmente feliz), y más veces, fue Damián... y obviamente que él siempre tuvo que ser el motivo de ella, de mi felicidad.
Cuando estoy feliz no hay obstáculos en ese momento. Trato de levantar el ánimo de los que están a mi alrededor y que todo sea perfecto. Para ser feliz, tu entorno tiene que estarlo también (o por lo menos eso pienso yo). Cuando estoy feliz me gusta demostrarle a la gente que la quiero. Cuando estoy feliz... siempre ESTOY con vos. Y muchas veces, cuando estoy triste, vos sos la razón. ¿Qué irónico, no?.
Una vez en filosofía, en un trabajo práctico, teníamos que contestar la famosa pregunta de la también famosa película ''Antes de partir''.

"¿Tuviste una vida plena y feliz?". No sé lo que contesté en ese momento, ni tampoco sé cuánto tiempo más voy a estar viva, pero hasta lo que viví sé que la mayoría del tiempo ESTOY feliz, por lo tanto lo soy... pero, cuando estoy triste, es porque verdaderamente algo malo pasa.