Cada noche, cierro los ojos y siento como tu escencia recorre mi cuerpo, como una parte de tí me recorre como la sangre de mis venas. Siento como besas, de algún modo, mi alma, entregandole su dosis de paz diaria. Mi corazón por mucho rato te llama, y tu solo le dices: "Aguarda". Una voz dentro de mí me susurra que solamente espere, que espere y confíe. Los infinitos días se convierten en algo tan corto cuando cierro los ojos y te veo conmigo. Me abrazas en mis sueños para que cuando despierte, me sienta capaz de realizar todo lo que piense. Eres un ángel que en cada noche, me protege con sus dulces y protectoras alas. Eres como la luna que ilumina mi camino, que me observa y jamás me abandona en los momentos de oscuridad -
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