jueves, 1 de septiembre de 2011


Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte y de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de mi consejera en turno me recetó tiempo, abstinencia, soledad. ¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de desamor que se han pronunciado sobre la tierra y se las puede prender fuego. Pero no, dame una semana más para juntar todo el amor que siento y ponértelo para llevar. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Después solo quiero una semana más para entender las cosas porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario