Nadie me creyó cuando les dije que eras todo
aquello que necesitaba para estar feliz y tranquila conmigo misma. Nadie,
incluyéndote, pudo entender la magnitud de lo que estaba sucediendo. De ese
gran evento. Nada más y nada menos que yo abriendo mi corazón después de tanto
dolor.
Tu sonrisa... que no hubiera dado yo por verte sonreír una vez más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario